Nueva reforma prevé ahorro de R $ 1 billones

En la búsqueda de una mayoría consolidada para aprobar la reforma de la Previdencia, el relator de la propuesta, el diputado Samuel Moreira (PSDB-SP), indicó este miércoles, 12, que va a excluir Estados y municipios del texto, renunciar a cambios en la jubilación rural y en los beneficios asistenciales a los ancianos miserables, además de alterar otros puntos del texto, como la transición y las reglas para las mujeres.

Para evitar una deshidratación más profunda y mantener la meta de ahorrar R $ 1 billón en diez años, sin embargo, el relator dijo que debe incluir medidas para elevar los ingresos del gobierno. De la forma en que fue enviada por el gobierno, la reforma garantizaba una economía de R $ 1,2 billón en una década.

En la víspera de la lectura del parecer en la comisión especial, Moreira adelantó algunos puntos en una entrevista concedida al lado del presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia (DEM-RJ) y rodeado de líderes de partidos de centro. En un ambiente marcado por críticas a la articulación del gobierno, Maia buscó sellar el desenlace de las negociaciones con el sello del Congreso.

"Si llegamos hoy con capacidad de construir un texto con una economía relevante, debemos al Parlamento", afirmó Maia. Poco antes, se había reunido con el ministro de Economía, Paulo Guedes, a quien elogió por la capacidad de diálogo.

Medidas

Aunque ha anticipado que pretende adoptar medidas para elevar los ingresos del gobierno, el relator evitó dar detalles y dijo que prefería anunciarles el jueves, cuando se lee el informe.

La intención es elevar nuevamente la Contribución Social sobre Beneficio Líquido (CSLL) cobrada de los bancos. Esta contribución era de 20% hasta el final del año pasado, cuando terminó la validez de la alícuota mayor y el cobro pasó a 15%.

La medida, sin embargo, enfrenta resistencia en el área económica, que prefiere abordar todas las cuestiones tributarias en la reforma hacia ese asunto.

Mujeres

En un acento a la bancada femenina en la Cámara de Diputados, el relator de la reforma de la Previdencia decidió flexibilizar las reglas para las mujeres, manteniendo el actual tiempo mínimo de contribución de 15 años para ellas y reduciendo la edad mínima de las profesoras. El diputado también debe proponer una nueva regla de transición, contemplando servidores y trabajadores del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) que estén muy cerca de la jubilación.

La propuesta del gobierno preveía una edad mínima de 60 años para profesores, independientemente del género. Pero la medida provocó fuertes resistencias entre los partidos del Centrão, hoy los principales fiadores de la propuesta en el Congreso Nacional. Con ello, el ponente indicó que debe reducir la edad de las profesoras para 57 años.

El relator dijo que mantendrá las edades mínimas generales en 62 años para mujeres y 65 años para hombres, pero reconoció que va a mantener el tiempo mínimo para las trabajadoras en 15 años. El gobierno pretendía elevar ese requisito a 20 años, pero según Moreira eso podría perjudicar a la población femenina, que hoy contribuye en promedio por 18 años. Para hombres, él mantuvo la propuesta del área económica, justificando que hoy los trabajadores del sexo masculino ya alcanzan ese nivel.

transición

En el caso de que se produzca un cambio en la calidad de la información, se debe tener en cuenta que, en el caso de que se produzca un error, (paridad). Esta nueva alternativa también debe extenderse a los trabajadores de la iniciativa privada, pero el ponente ha evitado dar detalles.

Una propuesta es cobrar un "peaje" de 100% sobre el tiempo restante para la jubilación, colocando también una especie de traba de edad, de 57 años para las mujeres y 60 años para los hombres. Sin embargo, las discusiones aún estaban siendo finalizadas la noche del miércoles, con posibilidad de cambios.

El informe también debe restringir el pago de la asignación a quien gana hasta 1,4 salario mínimo (hoy equivalente a R $ 1.397,20). El gobierno quería que el beneficio quedara restringido a quien gana un salario mínimo (R $ 998). Con eso, la economía esperada con ese punto, originalmente de R $ 169,4 mil millones en diez años, debe caer en aproximadamente R $ 80 mil millones.

Moreira aún indicó que debe mantener la definición de parámetros de jubilación en la Constitución, aunque la propuesta del gobierno fuera permitir posteriores cambios por medio de leyes complementarias, de más fácil aprobación. "Yo personalmente quisiera desconstitucionalizar algunos ítems, pero estoy aquí para hacer lo posible", afirmó el relator, resaltando que había resistencia de los partidos a la llamada desconstitucionalización.

Los Estados y municipios también deben quedarse fuera del texto en este momento, pero con posibilidad de regresar, si los gobernadores consuelen reunir los votos necesarios para aprobar una enmienda en el plenario. La intención de los líderes del Centrão es que los gobernadores y alcaldes asuman el desgaste político de apoyar los cambios.

"Los diputados vinculados a gobernadores necesitan, de forma objetiva y transparente, votar a favor", afirmó Rodrigo Maia. Para el líder del PP en la Cámara, Arthur Lira (AL), es importante que "cada uno asuma su parte de responsabilidad en la reforma".

El relator evitó responder si las pensiones quedarán vinculadas al salario mínimo y si habrá cambios en las reglas para policías que no son militares, que por la propuesta podrán jubilarse con 55 años.

fuente: Estadão

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